INTRODUCCIÓN
CONTROL DE POZOS
En los pozos petroleros, durante la perforación, terminación y mantenimiento de los mismo, existe la probabilidad de que se origine un brote. Esto se debe al desbalance entre la presión de formación y la presión hidrostática del fluido del control.
Si los brotes son detectados a tiempo, aplicando las medidas inmediatas y correctas para manejarlo en superficie no causa daños industriales, ecológicos o al personal. pero en caso contrario, se incrementan los tiempos y costos de la intervención.
Si el brote no es detectado a tiempo y no se aplican las medidas correctas en superficie para manejarlo o no se tiene integridad en los sistemas superficiales de control, este puede manifestarse de forma violenta en superficie, con todo el potencial contenido en la formación productora sin poder manejar lo fluidos a voluntad. En la industria petrolera, a esta condición se le conoce como "descontrol de pozo".
El control de pozos es, mantener la presión de formación debajo de la presión ejercida por el gradiente hidrostático generado por un fluido de control.
Influjo o brote es la entrada de fluidos provenientes de la formación al pozo, generado por un desbalance entre la presión de formación y la presión hidrostática del flujo de control.
CAUSA DE LOS BROTES.
Durante las operaciones de perforación, se conserva un presión hidrostática ligeramente mayor a la de formación. De esta forma se previene el riesgo de que ocurra un influjo. Sin embargo, en ocasiones, la presión de formaciones excederá la hidrostática y ocurrirá un influjo, esto se puede originar por diversas causas:


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